Un pozo artesiano no se cotiza solamente por “hacer un agujero”. El proyecto combina perforación, entubado, zona filtrante, desarrollo, bomba, conducción y protección eléctrica. En Gran Asunción se informan profundidades típicas de 30 a 120 metros, aunque la profundidad útil depende de la geología y de lo que se encuentre durante el trabajo.
Qué incluye el alcance
La perforación abre el diámetro necesario; el entubado protege la estructura; el filtro permite el ingreso de agua reduciendo sólidos; y la bomba impulsa el caudal hacia el sistema de almacenamiento. El tablero protege y controla el equipo. Cada componente debe dimensionarse en conjunto.
Antes de perforar
Se debe verificar el acceso del equipo, el espacio de maniobra, las instalaciones enterradas, la ubicación propuesta y el destino del agua. También conviene definir si será para vivienda, riego, comercio u obra, porque el consumo esperado influye en bomba, tanque y distribución.
Calidad y potabilidad
Encontrar agua no equivale a demostrar que sea potable. Después de la terminación y limpieza del pozo, un análisis físico-químico y microbiológico permite decidir si hace falta desinfección, filtrado o tratamiento específico. No recomendamos consumir el agua basándose solamente en su color u olor.
Cómo se calcula el precio
La tarifa combina metros perforados por tipo de suelo, metros de entubado, filtro, bomba, tablero y trabajos complementarios. Como las tarifas reales aún no fueron confirmadas, el sitio mantiene esos valores como “A cotizar”. Podés preparar el alcance en la calculadora.
Abrir calculadora de alcance →
El acceso cambia mucho de un terreno a otro
No es lo mismo entrar con el equipo a un lote despejado en Capiatá que trabajar detrás de una vivienda en Villa Morra o Recoleta. Un portón angosto, cables bajos, árboles, pisos terminados o poco espacio para maniobrar pueden cambiar la forma de encarar el trabajo. Por eso pedimos ubicación y fotos antes de hablar de fechas.
También ayuda saber dónde quedarán el tanque, la bomba y la alimentación eléctrica. Resolver esos puntos desde el comienzo evita improvisar conexiones cuando la perforación ya está terminada.
